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Cómo fichar bien cuando el dinero no sobra

En el fútbol modesto no se ficha al mejor: se ficha al que encaja, al que puedes pagar y al que va a querer quedarse. Esta guía mezcla lo que hacen los directores deportivos de categorías bajas con cómo funciona el mercado de Suplentazo.

Lo primero: saber qué necesitas

Antes de abrir el mercado, mira tu alineación. ¿Dónde pierdes los partidos? Un equipo que encaja muchos goles a balón parado no necesita otro delantero. Un error muy común es fichar por impulso al jugador con la media más alta disponible aunque juegue en un puesto que ya tienes cubierto. En categorías bajas las plantillas son cortas: cada ficha cuenta.

Un buen ejercicio es escribir tres líneas antes de fichar: qué puesto necesitas, qué sueldo máximo puedes pagar y si buscas rendimiento inmediato o un jugador para crecer. Si el candidato no cumple las tres, sigue buscando.

Los cinco filtros de un fichaje en el fútbol modesto

1. La distancia

En la vida real, un jugador amateur que vive a una hora de tu campo faltará a entrenamientos y se cansará pronto. Por eso los clubes de pueblo fichan sobre todo en su comarca. En Suplentazo verás la columna Km, la distancia desde el pueblo del jugador hasta tu estadio: úsala como pista de lo fácil que será convencerle.

2. El sueldo que pide... y el que cree valer

No es lo mismo lo que pide un jugador para venir que lo que cree valer una vez está en tu club. Si pagas por debajo de lo que considera justo, su lealtad baja, rinde menos y sube la tensión del vestuario. Fichar barato y pagar mal acaba saliendo caro.

3. La edad

Los veteranos dan rendimiento inmediato, pero su nivel baja con los años. Los jóvenes pueden mejorar, aunque no siempre lo hacen. Una plantilla sana combina ambos: veteranos que sostienen al equipo y jóvenes que en dos temporadas sean titulares.

4. El potencial

El potencial es la media que un jugador puede llegar a tener cuando se desarrolle. Un chaval de 18 años con media baja y potencial alto puede ser la mejor inversión de la temporada, sobre todo si tu club no puede pagar a los jugadores hechos.

5. El apego a su club

Algunos jugadores están muy atados a su club actual: les cuesta irse aunque les ofrezcas más. En Suplentazo lo verás como apego. Si es alto, prepárate para pagar más o busca otra opción.

El traspaso: pagar al club o no

Cuando el jugador tiene contrato con otro club, además del sueldo tendrás que pagar un traspaso: una cantidad única al club de origen. En categorías bajas, muchas veces sale más a cuenta buscar jugadores libres o con poco traspaso y dedicar ese dinero al sueldo. Un traspaso alto solo tiene sentido si el jugador va a marcar diferencias durante varias temporadas.

Vender también es fichar

Cada jugador que sale libera presupuesto salarial. Si un club te hace una buena oferta por un jugador que no es imprescindible, valora venderlo y usar el dinero en dos posiciones que te hacen más falta. En Suplentazo las ofertas por tus jugadores llegan al Despacho; aceptarla equivale a venderlo.

Ojo con el vestuario: despedir o vender jugadores, y fichar a muchos nuevos de golpe, mueve la tensión del grupo. Los cambios grandes mejor en verano que a mitad de temporada.

Cómo usar el mercado de Suplentazo paso a paso

  1. Entra en Fichar y vender y mira arriba cuánto presupuesto salarial te queda.
  2. En Mercado, busca jugadores de tu categoría o de las de justo arriba y abajo. Céntrate en la posición que necesitas.
  3. Compara media, potencial, edad, sueldo que pide y kilómetros.
  4. Pulsa Ofertar. Se abre una negociación: si ofreces menos de lo que pide, puede que acepte... o no.
  5. Revisa también la pestaña Te ha llegado: jugadores que quieren venir por su cuenta, a veces a buen precio.
  6. Si necesitas hueco, en Tu plantilla y sueldos puedes dar de baja a un jugador.
Consejo: en Tercera Federación y en las categorías de debajo no hay ventanas de mercado: puedes fichar y vender durante toda la temporada. Aprovecha las lesiones o los bajones de forma de tus rivales para llevarte a sus jugadores descontentos.

Errores típicos al fichar

Sigue con: el presupuesto salarial · el vestuario y la tensión